Taller Para Padres – Septiembre, 20241
En Manantial, nuestra misión es amar, servir y colaborar con las familias de la escuela, ofreciendo una educación que no solo persigue la excelencia académica, sino que también fomenta una vida espiritual vibrante. A través de relaciones significativas y la formación de una cultura de valores compartidos, buscamos impactar nuestra comunidad, México y el mundo con el amor de Dios, todo para Su gloria.
Al reunirnos en estos talleres, reforzamos nuestro compromiso mutuo de cumplir esta misión. Reconocemos que ustedes, como padres, son los principales educadores de sus hijos, y nosotros estamos aquí para caminar junto a ustedes (Deut. 6:5-7). Uno de los pilares de nuestro enfoque es precisamente la formación de una cultura de valores, algo que comienza en el hogar, porque los valores se expresan mediante hábitos que se aprenden principalmente en la familia.
La Importancia de los Hábitos de Piedra Angular
Los Hábitos de Piedra Angular (Keystone Habits) son aquellos que tienen un impacto especialmente significativo en otras áreas de la vida de nuestros hijos. Son prácticas fundamentales que no solo generan estabilidad y confianza, sino que también moldean la cultura de nuestro hogar y reflejan los valores que queremos transmitir. Por ejemplo, algo tan sencillo como comer en familia todos los días puede ser uno de estos hábitos. Al hacerlo regularmente, con un enfoque en la conversación y la gratitud, creamos un espacio seguro y enriquecedor donde nuestros hijos florecen al sentir el apoyo de una rutina familiar. Otro ejemplo sería limitar el uso de pantallas. Eso puede servir como un hábito clave, brindándoles la oportunidad de conectar con personas reales y aprender a enfocar su atención en el presente.
James Clear, autor de Hábitos Atómicos, afirma que debemos “unirnos a una cultura en la que el comportamiento deseado sea el comportamiento normal.” Esto resalta la importancia de rodearnos de una comunidad que comparte nuestros valores. Hoy sabemos que los teléfonos inteligentes, cuando no se manejan adecuadamente, pueden llevar a los jóvenes a la ansiedad, la depresión y la adicción. Formar una cultura que respalde límites claros es algo que podemos hacer juntos como comunidad, apoyándonos y siendo modelos consistentes para nuestros hijos. Si sus amigos tienen reglas similares en casa, eso hace nuestro trabajo como papás mucho más fácil.
Pregunta práctica:
¿Cómo pueden empezar o fortalecer un hábito de piedra angular en su hogar esta semana?
La Paciencia en el Desarrollo de Hábitos: Un Proceso Gradual
Al implementar hábitos, es vital no abrumar a nuestros hijos. Cambios profundos se logran con paciencia y constancia, avanzando un hábito a la vez. Recordemos la misericordia de Dios hacia nosotros; el Salmo 103:13-14 nos recuerda que, como un padre amoroso, el Señor se compadece de nosotros, entendiendo nuestras limitaciones. Y en Efesios 6:4, se nos instruye a no provocar a nuestros hijos, sino a criarlos en la disciplina y amonestación del Señor. Esto implica guiar con paciencia, entendiendo que nuestros hijos también necesitan tiempo para crecer y adaptarse. Así, establecemos un ritmo que, con el tiempo, generará hábitos sólidos y significativos en sus vidas.
Pregunta práctica:
¿Hay algún hábito que puedan comenzar de forma sencilla y sin presiones para que sus hijos lo desarrollen?
Obediencia: Enseñar a Responder con Prontitud y Alegría
La obediencia es un valor fundamental que requiere entrenamiento y constancia. Enseñar a nuestros hijos a responder a la autoridad de forma Total, Inmediata y Alegre – lo que llamamos TIA – es esencial para su crecimiento. Esto implica paciencia de nuestra parte como padres, porque la obediencia se construye con práctica repetida, modelando y guiando a nuestros hijos hasta que el hábito se arraigue.
Pregunta práctica:
¿Cómo pueden reforzar la obediencia en el hogar de una manera que sea práctica y constante?
La Atención: Fijar la mente y el cuerpo firmemente en el asunto que nos ocupa.
Nuestra capacidad para prestar atención ha sido erosionada en gran medida por el uso constante de la tecnología. Nos resulta más fácil ver un video o desplazarnos por redes sociales que escuchar activamente a un ser querido o apreciar un momento especial. Esto afecta tanto a nuestros hijos como a nosotros mismos. Dar atención completa es un hábito esencial para el éxito académico y relacional, ya que permite conectar realmente con los demás y comprenderlos mejor. El simple acto de prestar atención a nuestro entorno y a las personas a nuestro alrededor es una práctica que, con el tiempo, puede transformar nuestras relaciones.
Unas preguntas de prueba:
¿Qué es más fácil ver un video o leer un libro?
¿Qué es más fácil ver un video en youtube o ver una obra de arte de tu hijo y escucharle explicarlo?
¿Para los que están casados, qué es más fácil ver facebook o escuchar a tu esposa hablar sobre su día?
Pregunta práctica:
¿Qué hábito sencillo podrían adoptar como familia para fortalecer su capacidad de atención en el hogar?
Reflexión Final
Estos hábitos no solo benefician el desarrollo de nuestros hijos en el presente, sino que también sientan una base sólida para su vida futura. Forman el carácter piadoso, preparándolos para enfrentar la vida con integridad y propósito. Como escuela, estamos comprometidos a apoyarles en este proceso, porque nuestra misión es amar, servir y colaborar con ustedes, para que nuestro hijos crezcan a impactar a Puerto Escondido, Oaxaca, México y el mundo con la verdad de Dios.
- Estos artículos se basen en pláticas que Nathan Cedarland, Director General del Centro Educativo Manantial, compartió con padres de familia de la escuela ↩︎

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