Orientado a las Tareas vs. Orientado a las Personas

Estilos de Liderazgo: Un análisis Cristo-céntrico

En todos los ámbitos incluyendo las escuelas cristianas y clásicas, el liderazgo implica integrar la cultivación de un ambiente relacional con la gestión para cumplir objetivos y mantener la productividad. A menudo hay múltiples presiones exclusivas que intentan empujar al líder en distintas direcciones simultáneamente. Él o ella enfrentará la tensión entre centrarse en el cumplimiento de tareas y en asegurar el bienestar del equipo, ej. «Tenemos que terminar este proyecto a tiempo o los padres de familia se van a quedar frustrados con nuestra falta de profesionalismo.» «Tenemos que reunirnos con tal maestro porque se siente agotado debido a los asuntos de disciplina en su salón.» Ambos ejemplos involucran tanto la buena administración del tiempo como la comunicación genuina y simpática. Sin embargo, las personas por naturaleza suelan tener personalidades o más tarea-céntricas o más persona-céntricas, más enfocadas en la buena administración o más enfocadas en las relaciones. Cada uno de estos dos estilos de liderazgo tiene pros y contras, y es crucial que los lideres cristianos estén auto-conscientes de sus propias inclinaciones. ¿Cuál tipo de líder eres tú?

Liderazgo Orientado a Tareas

Este estilo se enfoca en la buena administración del tiempo que Dios nos ha dado. Enfatiza completar tareas de manera eficiente y puntual. Estos líderes asignan tareas específicas, imponen plazos estrictos y se enfocan en lograr objetivos, aveces sin mucho espacio para la discusión. Este enfoque puede conducir a una toma de decisiones deliberada y flujos de trabajo estructurados, pero puede causar inconformidad si los miembros del personal no han captado bien la visión o si tienen la expectativa de ser más involucrados en el proceso.

Liderazgo Orientado a las Personas

Este estilo prioriza el bienestar y la participación del equipo. Estos líderes suelan involucrar a los miembros del equipo en la toma de decisiones, ajustan tareas según la retroalimentación y se enfocan en mantener un ambiente de trabajo saludable. Este enfoque fomenta la colaboración y la creatividad, pero puede llevar a una toma de decisiones más lenta debido a discusiones extensas y puede frustrar a miembros del personal que tienen una personalidad orientada hacia las tareas. Ellos puedan estar pensando: «por qué tanta plática, solo dime que tengo que hacer y lo haré.»

Diferencias y Riesgos

  • Enfoque: Los líderes orientados a tareas priorizan los objetivos, mientras que los líderes orientados a las personas priorizan el bienestar del equipo. A menudo los orientados a tareas perciben a los orientados a las personas como flojos, distraídos y malos administradores del tiempo, mientras que los orientados a las personas ven a los orientados a las tareas como frías, duras y demasiado directos.
  • Toma de Decisiones: Los líderes orientados a tareas toman decisiones eficaces de arriba hacia abajo, pero corren el riesgo de aislarse demasiado del personal. Los líderes orientados a las personas buscan la opinión del equipo antes de decidir, pero corren el riesgo de dejar de ser líderes (convirtiéndose en solo otro miembro del equipo) y por ende estancar la misión.
  • Adaptabilidad: Los líderes orientados a tareas se adhieren a los planes, pero necesitan recodar de ser flexibles cuando hay cambios imprevisibles. Los líderes orientados a las personas se adaptan según la retroalimentación del equipo, pero necesitan cuidarse de no caerse en la trampa de buscar la aprobación de los demás.
  • Jerarquía: Los líderes orientados a tareas mantienen límites claros y reconocen que el liderazgo es algo bueno, necesario y creado por Dios, pero necesitan aprender a valorar más el consejo de otros y no perder de vista el bienestar del equipo. Los líderes orientados a las personas trabajan de manera más colaborativa y enfatizan que la Iglesia es un cuerpo con muchos miembros, pero necesitan tener cuidado de no desviarse de la visión o diluir el proceso por ceder a las opiniones de los demás.

Ambos estilos tienen sus fortalezas y debilidades. El liderazgo orientado a tareas asegura la finalización oportuna de proyectos y la mayordomía fiel de los recursos, mientras que el liderazgo orientado a las personas construye un equipo leal que refleja los valores de la hermandad cristiana. Los líderes más efectivos son aquellos que combinan ambos estilos, integrando la productividad con el bienestar del equipo. Para hacer esto necesitan ser:

1. Auto-conscientes, identificando sus propias inclinaciones.

2. Humildes, entendiendo que necesitan a otros lideres que no son como ellos, tanto para complementarles sino para aprender de ellos.

3. Abiertos para recibir la retro-alimentación de otros

4. Disciplinados, entendiendo que el crecimiento es un proceso que requiere constancia e intencionalidad.

Perspectiva Cristo-céntrica

¿Qué tipo de líder era Jesús. Los que son naturalmente orientados a las tareas nos van a decir que Jesús también estaba enfocado en la misión y en la tarea que el Padre le había dado. Los que son orientados a las personas van a decir que Jesús como ellos se enfocaba en las relaciones personales. En realidad ambos tienen razón. En la Parábola de los Talentos (Mateo 25:14-30), Jesús enseña sobre la importancia de la diligencia y la responsabilidad en la administración de los recursos y las tareas asignadas. La parábola muestra que cumplir con la tarea que Dios nos ha dado es crucial y será recompensado. Al final de Su vida terrenal, Cristo podía de decir a Su Padre, «Yo te glorifiqué en la tierra, habiendo terminado la obra que me diste que hiciera.» Jesús también ejemplificó el liderazgo orientado a las personas al mostrar compasión, escuchar y valorar a los individuos (Juan 4; Juan 13:34-35). Un líder cristiano eficaz aprende a integrar la orientación a tareas con la orientación a las personas, buscando siempre reflejar el amor y la sabiduría de Cristo en todas sus acciones.

Advertencias de Jesús

  • Líderes Orientados a Tareas: Jesús advierte contra volverse autoritario o descuidar el bienestar de los demás. Él enfatizó la importancia del descanso y la compasión (Mateo 11:28-30; Mateo 20:25-26).
  • Líderes Orientados a las Personas: Jesús advierte contra la indecisión y la preocupación excesiva por la aprobación. Él demostró la necesidad de tomar decisiones firmes, incluso cuando eran impopulares (Mateo 21:12-13; Juan 7:1-9).

Estas dos perspectivas son realmente un regalo de Dios y una expresión de la diversidad de su creación en las distintas personalidades de los seres humanos. En vez de sentir amenazados o frustrados por esta diversidad, debemos valorar los distintos dones y personalidades que Dios ha dado a nuestros compañeros en la obra y buscar aprender los unos de los otros. Además, al integrar ambos estilos, buscando la guía del Espíritu Santo, podemos desempeñar un servicio equilibrado y efectivo que dé prioridad tanto a las tareas asignadas por Dios como a las personas que Él nos ha llamado a guiar y amar.

Fuentes:

  1. La Santa Biblia NBLA
  2. Task-Oriented vs People-Oriented Leaders: What’s The Difference? por Bradford R. Glaser, 7 de marzo 2022 https://hrdqstore.com/blogs/hrdq-blog/task-people-oriented-leaders#:~:text=Task%2Doriented%20leaders%20focus%20on,tasks%20taking%20a%20back%20seat.